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Mondo
Fashion
Una lectura política de los extravagantes peinetones y nuevos rescates
de la escarapela
Derivado de la peineta española y
tallado en carey o en asta, el peinetón fue entre 1832 y 1836 el último
grito de la moda entre las porteñas. El litógrafo César Hipólito Bacle
los documentó y los parodió en su Extravagancias del peinetón. Allí aparecen
las célebres postales que exhibieron mujeres provistas de tocados colosales
casi tan extravagantes como aquellos con los que María Antonieta escandalizó
al pueblo francés. Sus documentos de moda reflejaron situaciones hilarantes
alrededor del uso del peinetón ya sea para ir al teatro, para pasear por
los alrededores de la Plaza de la Victoria o en escenas de baile donde
la proa de un peinetón podía arremeter con peluquines masculinos. El libro
Couture and Consensus: Fashion and Politics in Post-colonial Argentina,
editado este mes por el sello de la Universidad de Minnesota (en cuya
portada, la couture en cuestión remite a una mujer del 1800 ataviada con
miriñaque y con peinetón), enfatiza las connotaciones políticas de ese
accesorio. Su autora es la académica Regina Root, también profesora de
letras en el College of William and Mary en Virginia, Estados Unidos,
y editora de The Latin American Fashion Reader, quien indagó en los discursos
políticos implícitos en el uso de ese accesorio en la Argentina poscolonial.
Vale aclarar que su investigación de moda sobre el "peinetón look" comenzó
a tomar forma en 1994, mientras ella obtuvo una beca Fullbright y otra
de la Universidad de California llamada Lesley Simpson para ahondar en
el tema. Dice Regina desde su oficina, en el campus de la universidad
pública: "Por entonces me propuse estudiar el discurso sobre la moda y
la política en el siglo XIX, pasé dos años investigando los periódicos
y las revistas de moda archivadas en la Sala del Tesoro de la Biblioteca
Nacional, que entonces se llamaba la Sala de Reservados y analicé obras
en los archivos de varios museos históricos como el Cornelio Saavedra".
Sostiene Regina también que ante la inminente -y por momentos fagocitada
por el marketing cultural- celebración del Bicentenario que resulta interesante
volver al significado de la cultura independentista y repensar el peinetón
"porque marcó cuerpos femeninos individuales y colectivos en el espacio
público durante la época poscolonial".
Pero, ¿acaso el peinetón de asta o
de hueso -que tuvo diseñadores célebres como Manuel Masculino- fue un
gesto de independencia femenina para acentuar diferenciaciones del estilo
español?
Responde Root: "Según los documentos
de la época, el peinetón fue un gesto de independencia femenina y un modo
de marcar diferenciaciones del estilo español. Este accesorio exuberante,
cuya popularidad duró casi dos décadas, se convirtió en un emblema. No
hay duda de que las mujeres con peinetón se veían como partícipes de la
política pública y que su presencia inquietó a varios sectores de la población.
Como se suponía que las mujeres iban a asumir un rol participativo en
la construcción de una nación independiente, el peinetón visualizó tal
meta y aportó el reconocimiento público".
Sobre las búsquedas en emular excesos
del estilo francés, advierte la experta: "A comienzos del siglo XIX, los
argentinos miraron a Francia en un intento de distanciarse de las costumbres
españolas. Porque la rebelión romántica en Europa había influenciado a
la moda y, en especial, a los peinados de mujeres. Los diseños de la corte
de Versailles que habían llegado a alturas dramáticas evolucionaron para
crear estilos más libres y fluidos. En 1820, quizá como un gesto nostálgico
de los tiempos de la monarquía, apareció el chignon -léase rodete- en
las litografías de modas francesas. El estilo incorporó peines y por eso
algunos historiadores de la moda sugieren la conexión con el peinetón".
Pero los lazos entre el gobierno de
Rosas y el peinetón suelen ser tema de conferencias de Root (lo fue hace
unos años en la cátedra Fiorini-Wichmacki de la Universidad de Buenos
Aires). Continúa la estudiosa al respecto de tales cruces: "En 1830, el
régimen rosista trató de asociarlo con la ´buena mujer federal` y varios
artículos comenzaron a mencionar la inundación de peinetones en las calles
de Buenos Aires. Muy pronto, sin embargo, se comenzó a criticar la estética
del peinetón en los periódicos de la época, pensando que su altura se
yuxtaponía demasiado con los delicados atributos femeninos. Es evidente
que el peinetón amenazaba porque cambiaba el rumbo (la autora alude a
lo visual y al espacio físico) reservado a los hombres que circulaban
por la ciudad. Para varios, los peinetones representaron un tipo de poder
explosivo e invasor que desafió los papeles domésticos tradicionales de
las mujeres. Finalmente fue el mismo régimen rosista el que hizo a circular
las imágenes y la poesía popular que terminaron con el peinetón", concluye
Root.
Lejos del análisis político, aunque
con anclaje arty y actual en Buenos Aires 2010, Las Penélope, una tienda
de accesorios situada en Ayacucho y avenida Alvear, brindó en la última
semana de abril con champagne y con macarrons en tonos blanquicelestes.
Fue en ocasión del lanzamiento de una línea de collares, pulseras, aros,
cinturones, carteras, vinchas y anillos. Hubo además cadenas entrelazadas,
tejidas y trenzadas, realizadas en colaboración con la artista Nora Iniesta,
todas con representaciones de la patria. El disparador fueron las memorias
de Iniesta acerca de los próceres de papel, la historia, la bandera y
los blancos delantales que, como el peinetón, quedaron entre los atavíos
emblemáticos en los actos escolares.
Victoria Lescano
Diario PAGINA 12
Suplemento Las 12
Buenos Aires, viernes 7 de mayo de 2010
página 11
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Bicentenario.
Reportaje
Vida y Arte en Nora Iniesta
“Los objetos me atraen, los
objetos
y juguetes me atrapan, es como desentrañar de ellos un mundo mágico,
y volvemos a la infancia”, afirma Nora Iniesta. Una artista con
un tema que despierta amor y odios: Evita.
Nora Iniesta nació en Buenos Aires y reside en la misma ciudad,
la que eligió para vivir y trabajar. Es una destacada artista argentina
dueña de una obra personal que utiliza soportes muy variados. Expuso
en muestras individuales y colectivas tanto en Argentina como en el exterior.
A lo largo de su carrera ha obtenido diversas y prestigiosas distinciones.
Es egresada de las Escuelas Nacionales de Bellas Artes Manuel Belgrano
(1967) y Prilidiano Pueyrredón (1970), Buenos Aires; especializada
en técnicas de grabado en la Slade School of Fine Art, University
College London, Inglaterra (1977).
Es además muy reconocida por sus obras – que conforman series
– en relación a Eva Perón, seguramente reflotando
recuerdos de su niñez; algunas de ellas, “Evita maestra recorre
el país” producida íntegramente sobre pizarrones;
“Escarapelas”, conformada por escudos pintados con los colores
patrios sobre pasta de papel; y “Alegorías” en donde
utiliza la técnica del papel collage.
La licenciada en historia del arte Mercedes Casanegra ha expresado: “Los
trabajos de Iniesta se han caracterizado siempre por su pulcritud compositiva
y su amor al vacío. Cada obra en sí – en una época
en que concursan los grandes tamaños – es mínima.
Y, sus gestos son mínimos”.
- En principio, me gustaría saber cómo te autodefinís:
artista, grabadora…
- Me defino como artista plástica y visual.
- Quisiera conocer tu definición sobre “Arte”;
estos reportajes pretenden iniciarse con esa definición y constituir
con ella una marca de orillo.
- Arte es lo que concibo como modo de vida. De hecho no conozco otro.
No elegiría otro. Vivir en y para el arte es mi necesidad, mi premisa,
mi modo de relacionarme con las cosas, con la gente, con todo lo que me
circunda y rodea.
- ¿Cómo es un día de tu rutina diaria? Me
refiero a tu relación con la obra, ¿trabajas todos los días?¿Con
horario fijo o variable?¿Sentís que es importante la continuidad?
- Un día en mi vida es despertarme temprano, leer diarios y chequear
mails. Ver la jornada que me espera y partir al taller, mi estudio queda
a un par de cuadras de mi casa, ambos en el porteño barrio de San
Telmo. El trayecto lo realizo caminando; en el taller: ver lo hecho el
día anterior. Comenzar la jornada en él. Terminar la jornada
en el mismo. No hay horarios, hay necesidad de hacer, y hacer es aislamiento
y prioridad. La continuidad es algo fundamental. Nunca tomo vacaciones.
Si salgo es el mismo camino del arte que me lleva a encuentros, exposiciones,
salones, reuniones, ferias, tanto en la propia Buenos Aires, en la Argentina
o al exterior del país.
- ¿En qué estas trabajando en este momento? ¿Te
interesa participar en premios o concursos, aunque ya has ganado los primeros
premios de los concursos más importantes del país?¿Crees
que son estimulantes?¿Suficientes?
- Siempre trabajo en varios proyectos en simultaneidad. A veces entrelazados
entre sí, otras veces no; pero uno me lleva a otro y viceversa.
Estoy con proyectos vinculados con el Bicentenario; un par de libros en
ejecución. Participaciones en muestras, pero fundamentalmente trabajo
en taller. Es el trabajo hecho lo que empuja hacia delante. Siempre. En
algunos premios participo, en aquellos que creo prestigiosos. Siempre
estimulan.
- Con tu trabajo terminado, ¿hay una mirada crítica
de algún familiar, amigo o amiga?¿ O el trabajo va del hacedor
al público sin intermediarios?
- No necesariamente. Yo trabajo, y cuando creo que la obra puede tomar
vida propia, allá va.
- ¿Analizas a posteriori tu obra?¿En caso de hacerlo
cuál es tu interpretación?¿Importa? ¿Hay a
tu criterio en el artista una conjunción de intuición y
reflexión?
Desde ya que la obra hecha te devuelve siempre algo, cosas que uno descubre
a posteriori de su ejecución. Muchas cosas que uno va descubriendo.
No ajenas al propio mundo personal, a lo vivido, a lo leído, a
lo visto, a lo escuchado. Una conjunción muy real de intuición
y reflexión. Hay tiempos para cada cosa.
- Para vos, hacer una obra ¿es un trabajo?¿Porqué?
- Es mi vida, mi actividad, mi profesión. Porque es lo que sé
hacer, lo que he estudiado y es también el lenguaje que me comunica
con el mundo. Es valioso hablar de trabajo. De ello vivo.
- ¿Crees que un artista es una persona sensible socialmente o no
necesariamente?¿Puede solo tener sensibilidad artística?
- Una persona no se disocia con el arte, una persona -en este caso un
artista- es una totalidad y como tal, vive, sueña, piensa.
- ¿Cómo crees que nació tu vocación
y qué consideras tu primera obra aunque no lo supieras en ese momento?
- Nació conmigo. Pinto desde antes de escribir, desde antes de
leer. Los garabatos y manualidades hechas previamente de ingresar a jardín
de infante son, fueron mis primeros pasos en el mundo del arte.
- ¿Un artista siempre tiene un proyecto a futuro?
- No necesariamente. Un artista es primero un ser humano, una
persona, y como tal puede tener mejores y peores momentos desde lo anímico,
desde la salud, desde tantos recovecos…! Los caminos son muchos
y muy diversos, no hay un patrón para ello.
- ¿Cómo ves toda la parte de tu creación
en relación a la figura de Eva Perón? Me gustaría
conocer las razones de la elección.
- Trabajo el tema de Evita desde el afecto, desde el recuerdo de infancia;
mezcla de hada madrina y de personaje odiado. Provengo de una familia
antiperonista. Abordo su temática desde la ternura, desde la lucha
de una mujer al servicio de los pobres, desde la causa de la niñez,
de los pobres, los enfermos y los niños, al igual que la tercera
edad, siempre en el desamparo. Tengo la mirada desde el recuerdo de lo
visto y escuchado.
- Quisiera conocer tu relación con los objetos que son
muchos y variados.
- Los objetos me atraen, los objetos y juguetes me atrapan, es
como desentrañar de ellos un mundo mágico y volvemos a la
infancia. Los objetos cotidianos, con ellos me relaciono, aquellos que
han sido creados seguramente para algún otro uso, posiblemente
van a estar ensamblados y puestos en valor en una obra; trabajo siempre
como si pintara, forma y color, ritmo y composición, no hacen diferencia
a la tarea de pintar, de igual manera ocurren con los collages.
- ¿Te parecen importantes las nuevas tecnologías
para su aplicación en tu quehacer artístico?¿En general,
crees que genera mucho facilismo?
- Tengo un gran respeto por todo lo nuevo. No soy yo quien juzgue su incorporación
en la materia artística. Donde hay meollo, asunto, nudo, vamos
bien. Facilismo puede haber en cualquier técnica, no solo en lo
nuevo, pero sí coincido que hay más facilidad para expresarse.
- ¿Disfrutas del trabajo colectivo e
interdisciplinario?
- ¡Mucho!
- ¿Cómo ves los ámbitos
de enseñanza oficiales?¿Y los informales?
- No soy una docente “formal”. Es decir, no hago esto a tiempo
completo, pero sí me interesa mucho dictar un seminario, hacer
un taller, recibir a jóvenes artistas para evaluar su trabajo.
El deterioro en la educación y en la enseñanza pública
es algo real. Y es además preocupante. Formar a alguien hace a
su futuro, y hay poco interés o tal vez pocas posibilidades de
que esto mejore o que cambie. Uno intenta siempre, como en todos los órdenes
desde lo personal dar lo mejor para que de ese modo, desde lo individual
poner un granito de arena para la mejoría de la sociedad toda.
Si creemos que el otro es el responsable, poco y flaco favor hacemos para
provocar un cambio.
- ¿Es importante el oficio? ¿El conocimiento de
los recursos formales ayuda al desarrollo? ¿De que manera se te
ocurre se puede propiciar el hecho artístico? O sea, ¿Cómo
se te ocurre se pueden “hacer artistas”?
- El oficio es importante, pero no es todo. El oficio como tal se aprende.
Educando por el arte, incentivando la creatividad, desde ya haremos no
sé si artistas pero sí gente más creativa.
- Una pregunta infaltable: ¿un artista nace o se hace?
- Es como el dilema del huevo y la gallina…
- ¿Cómo ves a la cultura en términos generales
en nuestro país?¿Para desarrollar todo el potencial artístico
es necesario vivir en Buenos Aires?
- La cultura siempre ha sido la hermana pobre dentro de las necesidades
de un país donde lo más preocupante hoy por hoy es la educación,
la pobreza, la exclusión social, la falta de futuro, la marginalidad,
la falta de oportunidades y trabajo, la inseguridad, la droga. Con ese
panorama, creo que el arte es un bien de lujo y no debería serlo.
Potencial artístico se desarrolla en cualquier sitio, ahora convengamos
que es en Buenos Aires dentro de nuestro país, donde convergen
las mayores posibilidades de ver y participar del hecho artístico,
entendiendo por ello la actividad que suscita la urbe en cuanto a manifestaciones
tales como muestras, exposiciones, y todo lo referente a la actividad
cultural.
Pero el hecho artístico es otra cosa, es trabajo, es comunión
para con uno, es hacer en silencio.
- Una reflexión en relación a los festejos de los
Bicentenarios
- Celebrar es un hecho de por sí grato. Celebrar un cumpleaños
aún más. En este caso, que quien cumple años es nuestra
propia historia, nuestra querida y amada patria, creo que es un hito que
sirve de reflexión, de comunión y que es un compromiso que
se debe asumir para realizar votos por un país con un futuro mejor,
con un presente aún más comprometido en lo individual para
que aquellos valores forjados por quienes nos antecedieron se cumplan,
logren tener vigencia, dejen de ser enunciados y se conviertan en hechos
concretos.
- Al pedirte que elijas un trabajo de tu producción por
el que tuvieras un especial afecto, elegiste “La niña Argentina”
realizada en el año 2002.
- La considero una fiel exponente de la Niña, orgullosa
y feliz con delantal de escuela y escarapela en pecho, niña de
infancia, niña rosa, niña ingenua, inocente, amiga y compañera
de sus pares de grado. Infancia evocada, presente, vigente.
Rosa Audisio
Diario La ARENA
Suplemento de Cultura Caldenia
La Pampa, domingo 4 de abril de 2010
páginas 6 y 7
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Lo
cotidiano elevado
Se sabe que la artista Nora Iniesta toma elementos básicos de la
vida para formar objetos, esculturas, collages y cualquier otro tipo de
manifestación sensible que busca un efecto crítico en lo
lúdico.
Lo que no se sabe es que la fecunda creativa está presentando una
nueva muestra en el Museo Emilio Caraffa( Dir: Av. Poeta Lugones 411,Córdoba,
www.museocaraffa.org.ar
)
La exhibición curada por Patricia Rizzo, estará abierta
hasta el 21 de febrero. Más información en www.norainiesta.com
Diario Perfil
Suplemento HOME
Buenos Aires, 16 de enero 2010
pág.2
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Cute
And Funny
Besides cute and funny (haha and peculiar), Nora Iniesta´s
latest exhibition is neat.Very neat. No messy Mlynarzevicz-like (to name
but one) splotching on her canvases,
no passionate gestures.
Her
artistic expression is cool and very painstaking, with minute attention
to detail. She
makes her mark in an understated, minimalist way, more often than not
with collage.
She also resorts to nostalgia, using mostly small, everyday objects (mugs,
beads, old photos of couples, plates, cups, mirrors, lace, furry puppies)
which include toys and bits and pieces of old comics that look back on
pop art. She also resorted to small chinese sculptures this time. The
overall effect is quite kitschy and the present show is inspired in St.
Valentine´s day, a date that is ideal for Iniesta´s particular
kind of creative inspiration.
MP - Arroyo 889
Alfredo Cernadas
Buenos Aires Herald
Art News On Sunday
March 8, 2009 page 10.
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San
Telmo vuelve a posicionarse como distrito artístico
Cruzando la calle Venezuela, en la sofisticada galería Wussmann,
que combina con sabiduría la venta de lápices y papeles
de dibujo con las exhibiciones de arte, Nora Iniesta expone «La
vida siempre sonríe», una extensa serie de collages que,
desde el inicio
de la muestra, comienza por sembrar dudas acerca de la veracidad del título.
Con su estilo pulido y una factura impecable, Iniesta trata de encontrar
el sentido de las cosas y de ordenarlas -a su manera-, colocando a cada
cual en el casillero que le corresponde.
Como en la vida real las cosas no siempre tienen sentido, y por lo general
las tipificaciones o catalogaciones de la identidad humana suelen ser
imprecisas, la búsqueda del orden perfecto se convierta en un trabajo
ímprobo, que la artistas realiza con obsesión. Esta obsesión
la lleva a recortar miles de personajes representativos de la diversidad
del mundo.
Temática variada
Así, en cada uno de los cuadros elabora distintas
composiciones, que tratan sobre la infancia, el sufrimiento, el dolor,
la violencia, el mundo femenino, los temores, la ciudad, entre otros temas.
Finalmente, la obra que le brinda el título a la muestra, «La
vida siempre sonríe», trata sobre las clases sociales, que
aparecen ordenadas con la precisión de un entomólogo, en
sectores totalmente diferenciados.
La muestra culmina con unos enjambres cerrados en algunas obras que alcanzan
la máxima tensión, pero el trabajo de Iniesta parece no
tener límite. La ingenua pretensión de clasificar la sociedad
en sectores felices o infelices, cultos o incultos, ricos o pobres, pero
perfectamente reconocibles, le otorga paradójicamente a la exposición,
una veracidad que reside en la genuina aspiración de encontrar
el modo de que las cosas encajen en su debido sitio, aspiración
que pareciera involucrar a la propia artista y a su obra. La exhibición
deja cierto resabio melancólico, provocado en parte por la dificultad
conceptual de la tarea, que se acentúa, además, por el clima
que crean las imágenes retro, tomadas de revistas de las décadas
del 50 y el 60.
Ana Martinez Quijano
Diario Ámbito Financiero
Buenos Aires, Lunes 21 de julio 2008
pág. 3/2ª sec.
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Recuerdos de Eva
Con ojos pop, la muestra de Nora Iniesta
"Yo encuentro cosas", afirma Nora Iniesta. Y cuando dice cosas
se refiere a fichas de dominó, bolitas de vidrio, cuentas de colores,
alguna muñeca retro, alguna bandeja de panadería, estrellas
y ángeles de cotillón navideño, títulos de
programas de televisión, almanaques de bolsillo... Cosas que,
para ella, son un hallazgo: consigue la mayoría de los materiales
para su obra de camino a su taller de artista, en San Telmo.
Y esos elementos son los que pueblan (D)Evocación argentina, muestra
sobre Eva Perón, hasta el 7 de julio, en el Museo Evita, Lafinur
2988. Un poco de collage y ensamble manual, otro de técnicas digitales,
Iniesta trabaja la imagen de la ex primera dama según los recuerdos
y las impresiones que obtuvo de ella durante su infancia.
"
Cuando era chica tenía la idea de una Evita omnipresente, de alguien
mágico", dice Iniesta, que tuvo su primer encuentro con este
personaje de la historia argentina, aun hoy amado y odiado, a través
de los textos escolares de su hermano mayor.
La muestra, resultado de la primera invitación a artistas a exponer
en el museo, presenta cerca de 80 trabajos realizados desde 1990. Da
la bienvenida una gran impresión digital sobre papel de 1,45 x
1,09 metros: en pequeño formato, supo ser una estampilla. En El
mito, en tanto, la imagen tomada de la estampilla está rodeada
de fichas de bingo, dados, corazones, estrellas y angelitos dorados,
mientras que en Evita cotidiana, su retrato aparece sobre una bandeja
de cartón de panadería, bordada con los colores patrios,
todo en un marco dorado.
En otra sala espera la serie Evita maestra recorre el país: 39
pizarrones negros y verdes en los que la imagen de Eva y los símbolos
patrios se intercalan con paisajes de provincias argentinas como Entre
Ríos, Río Negro, Neuquén, Jujuy, Chaco y Tierra
del fuego, por ejemplo.
En la última sala cuelga, entre otros trabajos, Kit nacional:
un par de escarpines y un gorro de lana en celeste y. blanco para un
país que, según dice la artista, "da sus primeros
pasos y no deja de caminar".
Mercedes Monti
Foto: Platos, fichas de dominó, bolitas y una
estampilla para El mito
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Sólo para turistas
El 80% de las visitas al Museo Evita son extranjeras, indica Cristina Álvarez
Rodríguez, presidenta del Instituto Nacional de Investigaciones
Históricas Eva Perón y sobrina nieta de Eva Duarte, En esta época,
el museo recibe un promedio de 200 visitas diarias, y 300 entre noviembre
y mayo. Así, de martes a domingos, de 13 a 19, españoles,
franceses, norteamericanos y alemanes caminan siguiendo las flechas, por
los distintos pisos y desniveles de esta casa donde se exhiben, entre muchas
otras cosas, recortes de diarios y objetos personales de Eva Perón,
como guantes, sobreros de plumas y vestidos diseñados por Paco Jamandreu.
La preciosa casa de estilo neo colonial que alberga al museo desde 2002,
fue construida en 1923 por encargo de José María Carabassa,
y adquirida en 1948 por la Fundación Eva Perón. A comienzos
de este año fue declara Monumento Histórico Nacional por
medio de un decreto del Poder Ejecutivo Nacional.
Mercedes Monti
Diario La Nación ESPECTÁCULOS
25 de mayo 2007
pág. 14
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El espacio de la galería Insight Arte se adecua perfectamente
a la exhibición de los trabajos de Nora Iniesta. El tono neutro
de sus paredes permite apreciar en contraste los objetos que forman este
conjunto de pequeñas representaciones cargadas de simbolismo.
Nora se vale del collage para manejar estas mínimas situaciones
en grandes espacios. Una figurita de color pegada sobre una hoja blanca
de papel es un viaje directo al corazón de la infancia. Formularios
para el empresario, boletos de colectivo para el obrero, papel contra
papel de dos mundos opuestos en los que nuestra artista presenta las
diferencias. Y en este recorrido, pequeñas pistas nos orientan
hacia la búsqueda de lo conceptual expresada de las más
variadas formas.
De manera premonitoria exhibe trabajos con abanicos
realizados mucho antes de ser invitada a un simposio en el Yu Shun Art
Museum de la ciudad de Harbin, China. Así, en las antípodas
de la argentinidad, la artista nos acerca el mundo oriental a través
de los objetos arquetípicos de su cultura masificados para el
consumo occidental. Siglos de sabiduría y tradición son
absorbidos por el mercado para transformar sus emblemas en asépticos
adornos kitsh. Entre la reflexión y la sonrisa, la exhibición
de los trabajos de Nora Iniesta nos habla de una artista que pone de
manifiesto con inteligencia los productos que la cultura pomposamente
encumbra y al mismo tiempo superficializa. Julio Sapolnik
Arte
al Día -
Sección muestras
Pág. 8 -
Año 16 N° 134
Mayo 2006,
Buenos Aires
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Nora Iniesta: the art of questioning things
Nora Iniesta has been working hard this summer. It is clear that she spent her time in her studio and not at the beach because the over thirty conceptual works this artist is displaying these days in Gallery Agalma Arte were all made in 2005. These not only refer to sadness caused by recent disasters but also address more general issues such al liberty, memories, history and innocence. Black (and burned?) hearts try to express the pain of those that have to live with the fact that loved ones died
because of
Iniesta likes to stress the importance of an intellectual approach.
negligence and greed during a concert in the Cro-magnon nightclub while a statue of a wooden doll, a book and apple in his hands, stands for education. He has been put in acrylic case, in other words he is isolated, with coin at his feet. As Iniesta admits that artists in gneral, and she is no one exception to the rule, do question things it is quite possible that she criticises the relatively little money being spent in this country on such an important issue. Of course, everybody talks about its value and that it is the only bet worth talking for a better future but in practice things work out differently. Still, Iniesta likes to stress the importance of an intellectual approach saying that she learned a lot while reading and that is probavly why she has given the work `La lectura´ such a prominent place in the exibition. The artist also tells that she works in different ways, both painting and conceptual, and that she never mixes her output: “ My landscape are pretty abstract and monochromatic. They show another side of me and although I like to switch between one and the other. I would not exhibit my objects and paintings togheter.” It almost sounds as if the cerebral is not allowed to interfere with the manual. Indeed, Iniesta´s installations and collages emit a clean and sometimes empty, almost sterile, sensation because of the way they are presented. Maybe everything looks too perfect but then it is quit possible thet this estrangement is intentional. In fact all objects, which were bought over the years in various shops San Telmo, are taken out of context and jumbled together in various ways. Things that were been turned into other things and something new was created in the process. The eye of the artist is indeed a wonderful one because it is able to conjure up a whole new world and meanings with discarted objects. In shot, Iniesta has brought them back to life again and, maybe even more important, also manages to address many universal topics through her works.
Marjan Groothuis
Nora Iniesta (until the 15th of March) Gallery Agalma Arte Libertad 1389. Opening hours: Monday to Friday 12-20, Saturdays 11-13.30
Buenos Aires Herald
Art on Sunday
Sunday, March 13, 2005
page 11.
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Reconstrucción
de un amor
Un
homenaje a Francia no podía ser de otro color que azul, blanco
y rojo. Tampoco podía estar en otro lugar que en la Alliance
Française, sobre todo por la relación tan potente
y singular de esta nación con su lengua. Lo que no es tan
seguro de prever es que la realizadora de esto sea Nora Iniesta,
hasta por lo menos no ver su obra Bleu, Blanc, Rouge. Un hommage
à la France. Porque en la galería de arte de la alianza
francesa están colgados sus cuadros y cuadritos y si bien
la francesidad está muchas veces representada desde varios
ángulos: colores, palabras en francés, reminiscencias
de su amorosa relación con esa tierra, su trabajo no es nada
previsible. Es básico, eso sí. Pero en el sentido
más interesante de la palabra y en su estrecha significación
con lo que viene inmediatamente después de la nada. Ese paso
posterior es la obra de Nora Iniesta: lo mínimo, lo esencial,
lo indispensable que se necesita para empezar a pensar.
Retrato de una artista
serial
La disposición de la obra en la sala blanca y profusamente
iluminada a la que se accede por la escalera del hall central de
la Alianza refuerza el carácter serial del trabajo. Pequeños
cuadritos con marcos iguales que contienen palabras en francés
que, a su vez, forman el abecedario se repiten en diminutos rectángulos
con nombres de hombres y mujeres elegidos por azar o por gusto.
Ambos se enfrentan con un otros cuadros que contienen un pañuelo
en el que se puede leer los días de la semana y que están
al lado de unas encantadoras bolsitas, como las de las compras pero
como si la usuaria fuera una liliputiense, que exhiben en letras
deseos para que se cumplan.
Lo que se repite, además, es el bordado en cursiva, en colores,
de banderas, de nombres, de esperanzas y de sueños. Todas
las piezas están atravesadas por los hilos que enhebran las
agujas y que las manos hábiles de las mujeres despliegan
sobre las telas. De ahí que el tramado de las palabras tenga
su doble significación: su sentido en términos del
lenguaje y su vínculo con lo artesanal y lo doméstico.
Para Iniesta esto nunca estuvo separado y su labor de artista presupone
e implica un quehacer doméstico: “No puedo pensar mi
arte disociado del espacio de la casa y de las tareas que en ella
se realizan. Bordar, en este caso, está íntimamente
ligado con la manualidad y con los materiales más fáciles
de encontrar en una casa: un pedazo de tela, hilos y aguja.”
Estos soportes cotidianos, como las bellísimas servilletas
de hilo también bordadas, los bastidores y los cortapastas
en forma de corazón crean un ambiente íntimo, casi
como si esta artista estuviera haciendo pasar a su cocina o se sentara
a conversar en la sala de su casa, mientras por la ventana se espía
el patio. En su trabajo las ideas se van bordando y luego se arman
de acuerdo a la teoría de los conjuntos: el abecedario, por
un lado; las bolsas, por el otro. Los de fondo negro todos en un
mismo cuadro y al lado, pero separados, los apellidos de artistas
famosos como salpicados en una interminable servilleta formando
un catálogo de gustos literarios, poéticos y cinematográficos.
Las palabras y las cosas
La alternancia del azul, el blanco y el rojo en distintas disposiciones
adquiere la relevancia de los colores de la bandera francesa pero
sin desconocer la categoría de primarios de, al menos, dos
de los tres. Los principios, como la famosa libertad, fraternidad
e igualdad, bordados en primarios dejan un poco de sonar a pura
revolución francesa y se vuelven un souvenir de un viajante.
Algo de eso hay y la clave es la palabra que ejemplifica la letra
K en el abecedario mencionado: kitsch. Bastardeada por el uso y
el abuso, el nombrete suena peyorativo. Pero si nos volvemos puristas
y honestos, algo en su definición es muy explicativo de lo
que aquí sucede. Alejado del esteticismo snobista del camp,
el kitsch recupera aquello que nunca tuvo valor estético
y lo vuelve arte. Es un modo de relacionarse con los objetos y si
para Susan Sontag, la definidora en cuestión, el camp sugiere
un gesto ingenuo, su pareja semántica, el kitsch nada tendría
de inocente. En cuanto a la obra de Iniesta la pulcritud y el cuidado
de la realización no están en contacto con el mal
gusto que sí establece correspondencia con el kitsch. Es
posible ver el coqueteo entre ambos y tal como opuestos que se repelen,
al tiempo que se atraen.
Corazón, corazón
Hay en el fondo del salón tres corazones colgados que portan
el estandarte de la France. Son tan mullidos y parecen tan cómodos
que da lástima que estén en la pared. Iniesta los
deja para el final porque son el principio de otra cosa: “No
puedo estar sin pensar y sin trabajar. Estos corazones son el motivo
de mi próxima búsqueda. No sólo en la forma
sino en una labor textil. Para esta muestra trabajé durante
un año y como siempre pienso que me voy a quedar corta con
la cantidad de obra, realizo mucho más de lo que los espacios
permiten que cuelgue.”
Ese “desborde” y ese “exceso” fue sabiamente
contenido por Rodrigo Alonso, el curador de esta muestra. Al mismo
tiempo, los corazones hablan de un cariño particular de esta
artista por Francia. Allí vivió largos años
becada por el Gobierno Francés en los ochenta y este homenaje
tiene algo de ese tiempo. Si el espíritu de la muestra es
una declaración de amor a esa tierra y una entrega de arte
a cambio de lo recibido, quien la visite también se lleva
algo: dos cuadros cierran el recorrido y se despiden con un souvenir
d´artiste, lo que es decir, un regalo y un recuerdo amable
de quien hasta ahora parecía haberlo dado todo. Por su parte,
el espacio que la recibe, la alianza francesa, puede sentirse satisfecha
porque es una muestra bien pensada para ese ámbito que combina
a la perfección con las erres imprecisas y cierto aire de
sofisticación que exhala esa lengua.
Guiada por una refinada amalgama de colores y un delicado sentido
del humor, esta artista trabaja desde la carencia: “Me produce
una profunda contrariedad salir a comprar cosas para tener que hacer
mis obras. Me gusta usar lo que tengo, lo que está en los
cajones o guardado.” Hace un año que Iniesta está
sacando de la baulera, revisando placards, desarmando, descosiendo,
bordando y recordando. El resultado está a la vista de todos:
las ideas tomaron forma de letras y las letras están tramadas
en un juego de opuestos, encarceladas en bastidores, contrastando
con su oponente semántico y dejándose leer entre telas
y colores. Y cuando el bordado no las surca, igual están
allí como en este corazón transparente que pide que
no lo olviden. Después de verlo, quién sería
capaz de semejante cosa.
La muestra permanecerá abierta hasta
el 30 de abril en la Galería de Arte de Alianza Francesa
de Buenos Aires, Córdoba 946.
Laura Isola
23 de abril de 2004
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Multiplicidad
de miradas
De formación tradicional que arranca en las Escuelas
de Bellas Artes Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón y se
continúa en París y en Londres en la Slade School of
Fine Arts, se desprende una fase de intensa experimentación
donde la técnica irrumpe con vigor en los primeros óleos
, grabados y serigrafías de Nora Iniesta. Muestra de ello es
la obtención del Premio Braque en Dibujo en 1980, siendo muy
joven.
El conocimiento profundo de la técnica deja paso a la ruptura
en sus collages que –casi como en un juego- apuestan a búsquedas
y azares en letras, planos de color y vacíos.
Se multiplican las alternancias y las miradas, la obra de Iniesta
aparece en banderas e (instalaciones) en espacios públicos
y de allí se repliega en lo conceptual y lo minimalista.
Los objetos cotidianos, standard, comunes; los objetos “dados”
estallan en preguntas y metáforas: las bandejas, las muñecas,
las fichas de dominó, todos “hablan” desde un lugar
diferente del inconsciente, de la memoria, de la propia historia.
Materiales duros, blandos, mármol, madera, hojalatas, telas,
plásticos, todo vale en una estética provocadora que
desafía lo corriente. Una estética que tensiona los
límites y acecha lo establecido, lo “artísticamente
correcto”. Evita, Frida Kahlo, la Mujer Maravilla, iconos de
lo femenino, se resignifican en corbatas, collages, platos y serigrafías.
Nora Iniesta multiplica el arte en producto - sin desvirtuar la creatividad
y sostenida en la sólida red de una depurada técnica-
en vestuario, en diseños de la vida doméstica, en objetos
de usos múltiples.
Hoy la expresión de la artista interpreta el tiempo argentino
de las instituciones. Y las “sagradas” y cuestionadas
instituciones aparecen puestas en crisis, en el eterno azar –constante
presencia en la obra de Iniesta- en irreverentes campos de juego que
abren interrogantes a la historia, que hacen que el arte- una vez
más- adelante las respuestas.
Lucia Capozzo
3 de junio de 2003
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Distinguió Bellas Artes a la artista Nora Iniesta
Nora Iniesta recibió
una mención en la segunda edición del concurso co-organizado
por el Banco Ciudad y el Museo. También participó en una
muestra internacional de escultura e instalaciones al aire libre, en el
Lido de Venecia, dedicada a artistas mujeres, entre ellas Magdalena Abakanowicz
(Polonia) y Niki de Saint Phalle (Francia). En esa muestra -auspiciada
por la Galería Daniel Maman-, expuso la instalación Nada
es para siempre, una alegoría sobre la identidad, que había
sido expuesta en la Primera Bienal Internacional de Arte de Buenos Aires,
en el 2000.
Una fotografía de fines de los años 40 y un autorretrato
con sus hermanos fue la imagen de su propuesta. “Un camino que es
imposible desandar, un trecho que cada cual ha caminado: la vocación
elegida, un país donde decidimos vivir, desarrollarnos, crear,
crecer. Allí se cruzan la identidad, la pertenencia de la más
querida Patria: la nuestra”, dijo la artista. “Nada es eterno,
nada es para siempre. Pero hay un punto de partida –dijo el crítico
de arte francés Pierre Restany-, algo que va modificándose,
y, a la vez, que persiste a través del tiempo”.
Aunque es preciso observar que sus recuerdos de la infancia no son nostálgicos
sino que se proyectan hacia el futuro. “No hay otros paraísos
que los paraísos perdidos”, es la cita de Borges que inicia
la presentación del catálogo. Una mirada hacia el pasado
desde el hoy. “Venimos por esa continuidad por aquello dado –mis
hermanos, mi familia-, hacia una bifurcación donde cada cual tomó
un camino diferente. Pero de alguna manera vengo de ellos. Todos somos
como un cuerpo, como un solo ser a partir del cual uno puede ponerse a
trabajar. Por supuesto, en su propio lenguaje”, agregó.
Sus obras se enlazan con el mundo de los juegos con sus hermanos, aluden
al azar en su historia personal. El mundo de su infancia y los elementos
que la rodean (los juegos, los recuerdos, las manualidades) conforman
el universo del que extrae sus imágenes.
Sus primeras obras estaban guiadas por preocupaciones formales: relaciones
de las figuras en el espacio, tensiones entre éstas y los fondos
de una composición. Pero a medida que avanza su búsqueda,
aparecen imágenes reconocibles, que forman parte de un nuevo universo
ligado a lo lúdico y lo cotidiano. Sus collages exhiben números
de lotería, figuritas escolares, y sus objetos incorporan muñecas
y fotografías antiguas, que aluden a los afectos y a la memoria
de la artista, pero también convocan la sensibilidad del espectador.
Ya en su serie “La mesa está servida”, objetos cotidianos
como bandejas y platos, asociados a la actitud femenina y maternal, recuperan
las cenas en bandeja, de su casa cuando era niña. Sobre las bandejas,
las fichas de dominó y los dados, que se enlazan con el mundo de
los juegos con sus hermanos, aluden al azar de su historia personal. Las
cuentas de fantasía, que la artista-niña cosía junto
a su madre en pulseras y collares, hoy se han transformado en metáforas
de su quehacer estético que enhebra perlas de tiempo. En su muestra
del año pasado en el Museo de Bellas Artes presentó fragmentos
de obras realizadas en distintas etapas, pero unidas por un hilo conductor.
Formación
Iniesta se formó en Buenos Aires, donde inició sus estudios
de arte en la Escuela Manuel Belgrano, y luego prosiguió en la
Prilidiano Pueyrredón.
En los años 70 se trasladó a Londres, para realizar un Master
en la Slade School. En 1980 obtuvo el Premio Braque de Dibujo. Durante
su estadía de tres años en París, estudió,
trabajó y participó en la Bienal de Jóvenes Artistas.
Cuando en 1981, expusimos una muestra del Grupo CAYC, en el Palais de
Beaux Arts de Laussane, junto a su director René Berger y al crítico
norteamericano Clement Greenberg, Iniesta participó en un coloquio
organizado en esa ciudad de Suiza. Su obra se complementa con trabajos
de diseño, ilustración, vestuario y decoración. Pero
lo más importante para ella son los recuerdos, el mundo de la infancia
y sus juegos. Campo de juego –Puntapié inicial, es la propuesta
distinguida en el Premio Banco Ciudad, que se presentará el 12
de diciembre en el Museo Nacional de Bellas Artes.
Por medio de una maqueta representó una alegoría: un gran
partido por jugar. Uno de los arcos del campo de juego, es una réplica
de la fachada de la Casa Rosada. Los banderines han sido reemplazados
por banderas de gran tamaño y los colores están desgastados
por el paso del tiempo. El campo de juego vacío remite a la ausencia,
a la falta de figuras protagónicas. Pero la pelota alude a un partido
por comenzar y a la esperanza.
Iniesta también expuso en Seúl, mayo-junio del 2002, junto
con otros veinticinco argentinos, a raíz del mundial de fútbol,
estandartes de grandes dimensiones, al aire libre, que se presentaron
primero en Buenos Aires y luego en Corea.
Jorge Glusberg
Diario Ambito Financiero
5 de Noviembre de 2002
Buenos Aires
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En Bandeja
La serie
de trabajos que Nora Iniesta tituló “La mesa está servida”
lleva bandejas o platos como soportes y perlas, fichas de dominó,
bolillas de lotería y cuentas de fantasía como materiales
que se mezclan y evocan un mundo infantil.
Su foja de servicios como artista plástica
ocupa páginas enteras de catálogos y más catálogos.
Decenas de muestras y de premios, y una cantidad considerable de obras
suyas en museos argentinos y extranjeros dan una idea del espíritu
que anima a Nora Iniesta a hacer lo suyo, a mostrarlo y a defenderlo.
La expresión “foja de servicios” tal vez no sea irónica
sino ajustada a lo que ella cree que es el arte, “un servicio, porque
sirve”.
También la servían a ella y a sus dos hermanos mayores,
cuando en la vieja casa de Lomas de Zamora, los días de mucho frío,
después del baño su madre los mandaba a la cama y les llevaba
la cena en bandeja.
Ese elemento es el que desde hace un año Iniesta rescató
como soporte de una serie de trabajos en los que enlaza lo femenino, lo
lúdico y lo infantil, y que lleva por nombre “la mesa está
servida”.
- Algo en bandeja es algo servido, algo fácil.
- Algo muy placentero. Eran un lujo esas noches en las que en esa casa
grande y fría mi vieja nos llevaba la comida a la cama.
Esta serie nació, como casi todas las cosas que hago, a partir
de un encargo –de Andreani- que se nos hizo a seis artistas que
veníamos incluyendo juguetes en nuestras obras. Me vinieron las
bandejas a la cabeza, que yo asocio con esa actitud femenina o maternal,
ese deseo de servir, de agradar, de halagar. Primero trabajé con
las circulares, después llegaron las rectangulares, y los platos,
los de sitio y los comunes, que a veces en marco en bandejas de mozo.
- ¿Qué más te despiertan las bandejas? Como
objetos, son muy fuertes.
- Sí, por lo cotidiano y al mismo tiempo porque eso cotidiano está
alterado. Yo uso las bandejas como espejos: las levanto y me parece que
puedo mirarme. Lo que hago con ellas es armar objetos en los que lo infantil
está muy presente. La idea es mirarlas y reconocer algo.
- Los elementos que hay sobre las bandejas también tienen
mucha fuerza evocativa. Dados, perlas, bolillas de lotería, fotos...
- Los dados, las bolillas de lotería, las fichas de dominó...
todo eso tiene que ver con el azar, con lo imponderable de la vida. Yo
en lo personal no estoy muy pendiente de eso, pero si reviso mi historia,
hago memoria y advierto que las cosas más importantes me pasaron
azarosamente. Fueron encuentros laterales que por una cosa u otra se volvieron
columnas vertebrales de nuevos proyectos.
- Pero además de remitir al azar, esos dados o fichas también
pueden asociarse con otra manera de estar en familia, con juegos familiares.
- Claro, con mis hermanos jugábamos esos juegos, pero en una mesa
oval. A propósito del nombre de esta serie, “la mesa está
servida”, me di cuenta de que en mi casa, hoy, desayuno, almuerzo
y como en la pequeña mesa de madera que teníamos en la casa
de Lomas de Zamora. La mesa de la cocina quedó para mí.
Hace poco recordé que precisamente en esa cocina y en esa
mesa empecé muy chica a hacer mis primeras composiciones artísticas.
Mis padres y mis hermanos salían a trabajar, y yo, con lo que hubiera
en la heladera, me dedicaba a hacer la comida –todo frío,
no podía usar el gas-, a esperarlos con fuentes decoradas. Cosas
simples, pero lo hacía con un sentido estético: untaba el
pan lactal con mayonesa, cortaba perfectas rodajas de tomate y las cruzaba
con anchoítas.
- ¿Y las perlas, las cuentas de fantasía?
- Hasta que yo tuve once años mi padre era viajante. Pero entonces,
en Mar del Plata, le robaron el auto con toda la mercadería adentro,
cosas que él todavía no había pagado. Fue muy fuerte
para nosotros, hubo que empezar de nuevo. Y mi madre, que había
dejado de trabajar al casarse y soñaba con volver a hacerlo, aprovechó
esa oportunidad. Mi papá empezó a vender bijouterie, y mi
mamá la hacía, la presentaba, la envolvía. Yo la
ayudaba. Desde esa época me recuerdo cosiendo junto a ella pulseras,
collares y broches sobre pana amarilla, que era como mi padre la mostraba
a los comerciantes. Mi mamá tenía un sentido estético
muy desarrollado: ahí aprendí a tomar contacto no sólo
con las perlas y las piezas de fantasía, sino también con
los papeles, con los cartones, con las cintas, los moños.
- ¿A qué edad empezaste a dibujar?
- Lo mío, desde muy, muy chica, fue el color. Ya a los seis años
participaba en concursos de manchas. Pero creo que nunca dibujé
muy bien. Me gusta componer, mezclar elementos. Y todavía ahora,
sigo juntando elementos que me interesan, sin saber ni para qué
ni cómo voy a usarlos. Después veo. Sigo juntando cosas
–papeles, cartones, latas, figuritas, peines- para después
trabajar con lo que hay.
- Como cocinabas con lo que había en la heladera.
- Claro, sigo haciendo eso. No me interesan los mejores materiales ni
los más caros. Sí, me gusta crear desde lo que tengo. En
la vida me pasa lo mismo: mis mejores momentos los he pasado en lugares
en los que había algo de carencia. Cuando está todo dado,
me quedo sin saber qué hacer.
- No te hubiesen llevado la bandeja a la cama si no era por el
frío.
- Y en la casa, ahora que recuerdo, que era una planta baja sobre la que
había otra casa, a los cinco años yo jugaba en el patio.
Sobre mi cabeza había un rectángulo de cielo, que era como
mi propia ventana. En lugar de mirar para afuera, miraba para arriba.
Y si ves mis trabajos con bandejas, en muchas hay ventanas, pero un tipo
de ventanas que no siempre dan afuera.
- A veces dan adentro, otras veces al pasado.
- Sí, por eso en algunas pongo fotos antiguas.
- Vistas de otra manera, tus bandejas a veces parecen tortas de
cumpleaños, decoradas con granas.
- ¿Ves que todo remite a lo mismo? Decorar una torta con granas,
servir algo en bandeja, arreglarse con perlas. Los adornos siempre son
para hacerse querer.
Sandra Russo
Diario Página/12 – LAS/12 – Mujeres en Página/12
24 de marzo de 2000
AÑO 2 Número 102
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